Mi experiencia en este hotel fue muy decepcionante y está muy lejos de lo que esperaba.
Desde el inicio tuvimos problemas, ya que la habitación nos fue entregada hasta las 5:30 p.m., cuando el horario de check-in es mucho más temprano. Esto nos hizo perder prácticamente toda la tarde de nuestras vacaciones.
La habitación asignada también fue un inconveniente, ya que para poder utilizar el elevador era necesario bajar dos pisos por las escaleras, algo completamente impráctico, especialmente para quienes viajan con equipaje, niños o personas con movilidad reducida. Solicitamos un cambio de habitación e incluso nos ofrecimos a pagar un costo adicional, pero el personal nunca nos dio información clara, seguimiento ni una solución.
Durante nuestra estancia ocurrió un incidente aún más grave: se perdió una cartera dentro de la habitación. El hotel levantó un reporte, pero jamás recibimos seguimiento, actualización o una respuesta sobre lo sucedido, lo que nos dejó una muy mala impresión respecto a la seguridad y atención al cliente.
En el área de la alberca era común que nunca hubiera toallas disponibles, y en la habitación únicamente había una toalla para el baño. Bajamos personalmente a recepción para solicitar más, ya que nos aseguraron que las enviarían a la habitación, pero nunca llegaron.
En general, el servicio fue deficiente, hubo falta de comunicación, poco interés por resolver los problemas de los huéspedes y una evidente falta de seguimiento a situaciones importante