El apartamento es un ático reformado con muy buena idea para aprovechar todo su potencial; lo mejor, el anfitrión, nos ha atendido en todo a la perfección, un auténtico placer que transpasa lo esperable, detallista, dispuesto a ayudar, flexible..., cualquier cosa que diga de él, se queda corta.
La zona aparentemente tranquila, no tuvimos problema para buscar aparcamiento próximo al alojamiento.
Pese a ser un ático y en plena ola de calor, ningún problema con la temperatura en el interior de la vivienda, que está en unas condiciones correctas; el mobiliario, colchones y menaje son de una calidad adecuada y en buen estado se conservación.
Volveríamos a repetir sin dudarlo.